
Alrededor de unas 60 escuelas del nivel básico de El Mante son vigiladas para evitar robos y daños a su infraestructura, en estas acciones participa la policía estatal, padres de familia y el propio personal de los planteles.
Lo anterior surge tras la interrupción obligada del ciclo escolar a causa de la emergfencia sanitaria por Covid-19, señaló la maestra Elsa María Martínez Cisneros, jefa del Centro Regional de Desarrollo Educativo Mante.
La responsable de la educación en la región, comentó que independientemente de las medidas que el personal de las instituciones educativas han asumido para proteger los bienes de las escuelas, de manera anticipada fue solicitado el apoyo de la policía del estado para efectos de rondines de vigilancia.
Mencionó además que el 40 por ciento de las escuelas se están reforzando con los servicios de un velador, particularmente aquellos planteles que son más susceptibles a la sustracción de sus bienes por ubicarse entre las periferias de la ciudad, aunque resaltó que el resguardo de los vecinos y padres de familia no es un impedimento para estar vigilantes a cualquier situación anormal.
Martínez Cisneros dijo que una de las acciones acordadas y ejecutadas entre los directivos de los planteles, fue el de apoyar junto a su plantilla de maestros y personal administrativo teniendo bajo su resguardo el equipo o material de valor, el cual deberá ser reintegrado en aulas y oficinas en cuanto se reciba la instrucción de las autoridades para el regreso a clases y labores.
























































